La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) reportó avances significativos en el proceso de recuperación ambiental del río Bogotá, especialmente en su cuenca media, como parte de las acciones contempladas dentro del Megaproyecto Río Bogotá. Las intervenciones se concentran en zonas estratégicas de Soacha y en las localidades de Bosa y Engativá, en la capital del país.
De acuerdo con la autoridad ambiental, a la fecha se han rehabilitado 116 hectáreas mediante la consolidación de Áreas Multifuncionales, espacios diseñados para restablecer la conexión natural entre el cauce del río y sus zonas inundables, una dinámica que se había visto afectada durante décadas por la expansión urbana, la acumulación de sedimentos y los altos niveles de contaminación.
Estas áreas cumplen un papel clave en la recuperación del ecosistema fluvial, ya que permiten reactivar funciones hidrológicas esenciales, mejorar la conectividad ecológica y contribuir a la restauración del paisaje ribereño. La CAR explicó que los terrenos han sido acondicionados bajo criterios técnicos que priorizan la sostenibilidad ambiental y la recuperación progresiva del río.
Entre las acciones ejecutadas se encuentran la siembra de especies vegetales nativas, la adecuación de espejos de agua y la preparación de superficies para usos compatibles con la conservación. En temporadas de bajo caudal, estos espacios también facilitan actividades como el avistamiento de aves y el disfrute controlado del entorno natural.
Uno de los componentes destacados del proceso ha sido la incorporación de más de 55.000 metros cuadrados de plantas acuáticas. Según la entidad, estas especies cumplen una función fundamental en el tratamiento natural del agua, ya que sus raíces sumergidas favorecen la formación de microhábitats donde microorganismos ayudan a descomponer materia orgánica y otros contaminantes, lo que contribuye a mejorar la calidad del recurso hídrico.
La CAR indicó que las obras fueron concebidas para armonizar la recuperación ambiental con el uso social del territorio, sin afectar los objetivos de restauración ecológica. En paralelo, avanzan trabajos complementarios como la instalación de viveros y centros de compostaje, destinados a la producción de material vegetal y al aprovechamiento de residuos orgánicos.
Estas infraestructuras, además de apoyar los procesos de vegetalización, permitirán fortalecer la recuperación de suelos degradados y consolidar una estrategia integral para la restauración ambiental del río Bogotá en el mediano y largo plazo.

