En medio de un caso de violencia intrafamiliar en Soacha, uniformados ingresaron a una vivienda por una ventana para proteger a las víctimas y detener al agresor.
Una llamada de auxilio en la medianoche del 3 de noviembre alertó a los uniformados de la Policía Nacional en Soacha sobre una grave situación en un conjunto residencial de la comuna 3. Según el reporte, una mujer y su hija menor de edad se encontraban presuntamente retenidas en un apartamento, mientras se escuchaban gritos de auxilio.
El personal del Modelo del Servicio de Policía Orientado a las Personas y los Territorios (MSOPT) acudió al lugar y, tras varios intentos por dialogar con el agresor, determinó que existía un riesgo inminente para las víctimas. Ante la falta de respuesta y el peligro creciente, los uniformados decidieron ingresar al inmueble por una ventana.
Al entrar, se encontraron con una escena tensa: el hombre, identificado por las autoridades como Camilo Guerra Peña, amenazaba a la menor con un arma cortopunzante. En medio del procedimiento, el agresor se abalanzó contra los policías, lo que obligó a uno de ellos a usar su arma de dotación para neutralizar la amenaza y garantizar la seguridad de la niña y su madre.
El hombre fue trasladado al Hospital Luis Carlos Galán para recibir atención médica y posteriormente fue capturado en flagrancia por los delitos de violencia intrafamiliar y violencia contra servidor público. Su caso quedó a disposición de la Fiscalía URI de Soacha para el proceso de judicialización.
La Policía informó que durante el procedimiento se actuó bajo los protocolos del uso legítimo y proporcional de la fuerza, con el apoyo de unidades del Grupo de Infancia y Adolescencia (GINAD), el Grupo de Operaciones Especiales (GOES) y el Cuerpo de Bomberos.
Las autoridades restablecieron los derechos de la menor y activaron la ruta de atención integral para la madre, quien recibió acompañamiento psicológico y legal.
Finalmente, la Policía de Soacha reiteró su llamado a las mujeres víctimas de violencia intrafamiliar a denunciar de manera segura y confidencial a las líneas 123 o 155, recordando que una llamada oportuna puede evitar tragedias mayores.
