Una redada simultánea en varios municipios de Cundinamarca permitió desarticular una peligrosa banda de microtráfico y dejó capturas por delitos que van desde abuso sexual hasta porte de granadas.
En una serie de operativos simultáneos, las autoridades de Cundinamarca lograron desarticular en Tocaima a una estructura criminal conocida como ‘Los Cotilinos’, señalada de distribuir estupefacientes en sectores residenciales y zonas cercanas a instituciones educativas.
La captura de alias Dairo, presunto cabecilla, y de cinco personas más —entre ellas un menor de edad— fue el resultado de siete allanamientos coordinados por la Policía y la Fiscalía.
La intervención fue parte de una ofensiva más amplia que dejó otros resultados relevantes: capturas por abuso sexual, porte ilegal de armas y distribución de droga en distintos municipios como El Rosal, Mosquera, Guasca, Chía y Tocancipá.
“Seguiremos realizando allanamientos, capturas y el desmantelamiento de estas redes de microtráfico”, declaró el gobernador Jorge Emilio Rey, quien además informó que los implicados podrían enfrentar condenas de hasta nueve años de prisión.
Durante el operativo en Tocancipá también se incautó una granada de mano, mientras que en Chía se registró una aprehensión por injuria, y en Guasca una captura por acceso carnal violento.
La Policía de la Sabana Norte complementó estas acciones con 64 campañas de prevención contra delitos como el hurto y la extorsión, y aplicó 127 medidas correctivas para garantizar el orden público.
Luis Fernando Navarro, secretario de Gobierno de Cundinamarca, indicó que estas acciones hacen parte de un plan integral para proteger a la ciudadanía y devolverle la tranquilidad a los municipios afectados por el crimen.
