El presunto caso de abuso fue alertado por la madre de la menor, lo que permitió la rápida intervención de la Policía en el occidente de Bogotá. El señalado responsable fue capturado
Un hombre fue capturado en la localidad de Fontibón, en el occidente de Bogotá, señalado como presunto responsable de un caso de acceso carnal abusivo contra una menor de apenas dos años. La detención se produjo tras el reporte oportuno que recibió la central de radio de la Policía Nacional.
Los hechos ocurrieron en el barrio Puente Grande. De acuerdo con la información oficial, uniformados adscritos al CAI Sabana Grande se desplazaron hasta el lugar luego de recibir la alerta sobre un posible caso de abuso sexual contra una niña.
Según el testimonio entregado por la madre de la menor, la niña se encontraba en el apartamento compartiendo con el hoy capturado. La mujer se ausentó por algunos minutos y, al regresar, encontró a su hija llorando y notó señales que podrían ser compatibles con una agresión. De inmediato dio aviso a las autoridades.
El sospechoso fue capturado en el lugar y puesto a disposición de la autoridad judicial competente. Tras las audiencias preliminares, un juez de la República le impuso medida de aseguramiento privativa de la libertad mientras continúa el proceso penal en su contra.
La niñez, en riesgo de abuso
Las cifras reflejan la gravedad de este tipo de delitos. Durante 2025, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) recibió 4.375 denuncias por abuso sexual, en su mayoría contra menores entre los 12 y 16 años.
En 2024, el 45 % de los casos de violencia contra niños y niñas en el país correspondieron a violencia sexual. Bogotá concentró el 26 % de esos reportes, y en la capital el 70 % de los hechos ocurrieron dentro de los hogares.
Las localidades con mayores alertas coinciden con zonas como Ciudad Bolívar, Bosa, Kennedy, Usme y Suba.
Desde la Policía Metropolitana de Bogotá reiteraron su compromiso con la protección de niños, niñas y adolescentes. No obstante, el caso vuelve a evidenciar un patrón preocupante: la mayoría de agresiones contra menores ocurre en entornos cercanos, lo que representa un desafío constante para las instituciones y las redes de protección.
