Cientos de personas madrugaron bajo la lluvia y el frío en el barrio Restrepo, sur de Bogotá, para intentar acceder a medicamentos en un dispensario de la zona. Desde la 1:00 a.m., adultos mayores, personas en condición de discapacidad y cuidadores de pacientes graves formaron filas, muchos sin obtener respuesta.
El panorama refleja la grave crisis de desabastecimiento de fármacos que afecta a miles de colombianos con enfermedades crónicas. Varias personas denunciaron que llevan meses acudiendo sin éxito, a pesar de órdenes médicas vigentes y múltiples solicitudes.
“Llevo cuatro meses viniendo a este punto, haciendo filas desde la 1:00 a.m., y siempre es lo mismo: que no hay medicamentos”, denunció un adulto mayor a CityTV.
Además del desabastecimiento, los usuarios señalaron condiciones precarias en el lugar: sin baños disponibles, sin información clara, y con exigencias que obligan a los pacientes a presentarse personalmente, aun si su estado de salud lo impide.
La situación ha sido calificada como “insostenible” por los afectados, quienes acusan a las EPS y al sistema de salud de vulnerar derechos fundamentales.
La recomendación oficial ha sido mantenerse atentos a los canales de comunicación de las EPS y acudir constantemente a los puntos de entrega, aunque los usuarios denuncian que esa orientación no resuelve nada.

