La protesta de bicitaxistas dejó caos en la movilidad y afectó el servicio de TransMilenio en Bogotá.
La ciudad ha vivido una jornada caótica con bloqueos, disturbios y suspensión del servicio en estaciones de TransMilenio. La protesta de los bicitaxistas sorprendió a miles de usuarios que quedaron atrapados en medio del desorden.
El detonante estuvo en el sector de Castilla, donde agentes de tránsito inmovilizaron nueve vehículos. Esa acción encendió la inconformidad del gremio, que decidió tomarse las vías y trasladar su protesta al Portal Américas, convertido en epicentro del caos.
Allí, los manifestantes bloquearon calzadas mixtas y carriles exclusivos de TransMilenio, obligando a suspender el servicio en el Portal Américas y la estación Biblioteca Tintal. La movilidad quedó paralizada en gran parte del suroccidente, con miles de pasajeros caminando largas distancias para llegar a sus destinos.
La tensión escaló con la quema de llantas, enfrentamientos con las autoridades y denuncias de robos en medio de la confusión. Aunque la Secretaría de Movilidad activó planes de desvío, los bloqueos se extendieron a Bosa, Fontibón, Suba y otros sectores, afectando la movilidad de toda la capital.
Mientras la Undmo y la Policía intentaban controlar la situación, los bicitaxistas insistían en su reclamo: exigen garantías laborales y rechazan los operativos que los obligan a cumplir con requisitos como licencia, SOAT y matrícula para los vehículos motorizados.
Para la Alcaldía, esas exigencias son indispensables por seguridad vial y cuidado ambiental. Para los manifestantes, en cambio, significan un golpe a su subsistencia. Una tensión que quedó al descubierto en una protesta que paralizó a Bogotá.
