El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, lanzó este lunes un fuerte llamado de atención al Gobierno Nacional por la falta de resultados contundentes en la reducción de cultivos ilícitos y la lucha contra el narcotráfico, al advertir que sus consecuencias se sienten cada vez más en las ciudades.
“El país está inundado de droga”, afirmó Galán, al explicar que la producción de cultivos ilícitos no solo ha crecido en área cultivada, sino también en productividad por hectárea, lo cual fortalece a redes criminales “cada vez más organizadas y agresivas” que tienen presencia activa en barrios de Bogotá y otras ciudades.
El mandatario distrital recalcó que el narcotráfico dejó de ser un fenómeno estrictamente rural: “La droga que se produce en las regiones termina en las calles de la capital y en otras ciudades. Cada vez que se captura una banda, ya hay otra haciendo fila para tomar su lugar”.
Galán también señaló que Colombia ya no es únicamente un país productor de droga, sino que el consumo interno ha aumentado significativamente, alimentado por esas mismas estructuras criminales que siguen reproduciéndose.
Aunque reconoció los esfuerzos locales —como los operativos policiales en barrios y entornos escolares para combatir el microtráfico— criticó la ausencia de una estrategia nacional sólida que ataque la raíz del problema: los cultivos ilícitos.
“La gente con razón nos dice: ‘capturan a unos, pero al rato aparecen otros’, y es cierto. La frustración es real porque no se está atacando el origen del problema”, sostuvo.
Para Galán, si no se enfrenta de manera decidida el crecimiento de los cultivos y la producción de droga en las regiones, el ciclo de violencia, crimen y expansión de bandas seguirá repitiéndose, con impactos cada vez más notorios en la seguridad de las ciudades.

