Un grupo de uniformados fue captado en una situación que ha generado rechazo entre la ciudadanía, no por enfrentar un peligro en el ejercicio de su labor, sino por incumplir las normas del sistema de transporte público.
En lugar de utilizar los accesos adecuados, estos agentes optaron por ingresar de manera indebida a TransMilenio, exponiéndose a riesgos innecesarios y dando un mal ejemplo a la comunidad.
El hecho ha provocado críticas, ya que, como representantes de la autoridad, se espera que den cumplimiento y respeto a las normas que rigen el uso del transporte público.
La evasión del pago y el uso inadecuado de la infraestructura afectan la seguridad y el correcto funcionamiento del sistema, además de enviar un mensaje contradictorio a la ciudadanía.
Este tipo de acciones ponen en evidencia la importancia de reforzar la cultura del respeto por las normas, sin importar la profesión o el rol dentro de la sociedad. La confianza en las instituciones también depende del ejemplo que brinden sus miembros en su actuar diario.

