Para la autoridad ambiental, la confirmación de las autoridades climáticas en las últimas horas es una señal clara de que las medidas para deben tomarse en forma inmediata.
• Dado que El Niño adquiriría su mayor intensidad en el mes de septiembre y que se podría prolongar hasta el comienzo de 2027, se prevé que se uniría con la temporada seca habitual de zona Andina de los meses de enero y febrero.
• “Insistimos en que las empresas de servicios públicos están obligadas a implementar sistemas de uso eficiente y ahorro de agua, y las administraciones municipales tienen el deber de analizar sistemas alternos de abastecimiento”: Director General de la CAR
“Con el anuncio de que ha subido a 82 % la probabilidad del fenómeno de El Niño, aumentan los riesgos el abastecimiento de agua potable para los habitantes del territorio, para los sectores productivos e incluso para la generación y abastecimiento energético en el centro del país.”
Así lo afirmó el director general de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, al señalar que la confirmación de las autoridades climáticas en las últimas horas es una señal clara de que las medidas para deben tomarse en forma inmediata.
El funcionario dijo que ante los pronósticos de las últimas horas entregados por el Ministerio de Ambiente y el Instituto de Hidrología y Meteorología – Ideam, que indican que El Niño adquiriría su mayor intensidad en el mes de septiembre y que se podría prolongar hasta el comienzo de 2027, hace prever que se uniría con la temporada seca habitual de zona Andina de los meses de enero y febrero.
“Insistimos en que las empresas de servicios públicos están obligadas a implementar sistemas de uso eficiente y ahorro de agua, y las administraciones municipales tienen el deber de analizar sistemas alternos de abastecimiento para garantizar la provisión de agua en los hogares”, subrayó Ballesteros.
Para ello, desde la CAR se vienen implementando un conjunto de acciones integrales como entrega de kits de almacenamiento de aguas lluvias para hogares en zonas rurales, construcción y mejoramiento de reservorios, implementación de Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN), compra de predios en zonas de importancia ambiental, intervenciones de recuperación y restauración de microcuencas y ejecución de programas y proyectos de adaptación al cambio climático.
Finalmente, Ballesteros recordó que en los hogares debe existir un compromiso claro con el recurso hídrico, pues no es conveniente esperar a que la situación sea más crítica para adoptar buenas prácticas y generar una cultura de uso eficiente del agua,
