Desde la madrugada de este viernes avanzan las labores para ubicar a seis mineros que permanecen atrapados luego de una explosión en una mina de carbón en zona rural de Cundinamarca
La operación de búsqueda se mantiene activa en la mina donde ocurrió la emergencia, con la participación de más de 60 personas entre rescatistas especializados y organismos de respuesta. Así lo confirmó el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, quien señaló que las labores se desarrollan en un entorno de alto riesgo por la acumulación de gases explosivos.
De acuerdo con el mandatario, en el lugar trabajan más de 20 integrantes de la Unidad de Rescate Minero de la Agencia Nacional de Minería, junto a cerca de 40 miembros de diferentes organismos de socorro. Las tareas avanzan de manera lenta debido a la profundidad del socavón, que alcanza aproximadamente 170 metros, y a las condiciones inestables en su interior.
Sobre la posibilidad de hallar con vida a los trabajadores, Rey se mostró cauto. Indicó que el paso del tiempo reduce las probabilidades, aunque recalcó que no se puede emitir un dictamen definitivo mientras no exista contacto visual con los mineros. “Hasta que no se tenga certeza, la búsqueda debe continuar”, afirmó.
Uno de los principales esfuerzos del operativo se concentra en habilitar un sistema de ventilación que permita reducir la concentración de gases y estabilizar la atmósfera dentro de la mina. Según explicó el gobernador, se intenta establecer una línea para la conducción de oxígeno, aunque el material acumulado y los gases presentes han complicado estas maniobras.
Las primeras indagaciones señalan que la explosión habría sido causada por acumulación de gas metano, un riesgo frecuente en la minería subterránea. Este tipo de eventos, explicó Rey, puede comprometer la estructura de la mina, provocar desprendimientos de material y bloquear las salidas, dejando atrapados a los trabajadores.
El gobernador también confirmó que la mina no contaba con autorización vigente para operar y que, de manera preliminar, existirían órdenes de cierre emitidas por la CAR y la Agencia Nacional de Minería. No obstante, reconoció que este tipo de explotaciones suelen reactivarse de forma irregular, pese a las restricciones.
La mina estaría ubicada en una zona rural de difícil acceso, en límites con el departamento de Boyacá, donde predominan explotaciones pequeñas y de carácter artesanal. Según las autoridades, en el lugar trabajaban menos de diez personas de manera permanente, sin condiciones adecuadas de seguridad industrial.
El caso vuelve a poner en evidencia los riesgos asociados a la minería ilegal e informal en esta región del país, marcada por socavones sin ventilación adecuada, presencia de gases y ausencia de controles técnicos. Mientras tanto, los organismos de socorro continúan las labores contrarreloj, a la espera de lograr acceso seguro al interior de la mina.
En la mina Mata Siete, ubicada en la vereda Peñas del municipio de #Guachetá, en límites con el departamento de Boyacá, se produjo una explosión que dejó a seis mineros atrapados.
— Jorge Emilio Rey Ángel (@JorgeEmilioRey) February 6, 2026
La alta acumulación de gases al interior de la mina, sumado a la cantidad de material que…
