La garulla, uno de los amasijos más representativos de Soacha, Cundinamarca, está cada vez más cerca de obtener el reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación. Un proyecto de ley que avanza en el Congreso de la República busca proteger este alimento tradicional, impulsar su producción y preservar los saberes ancestrales que han pasado de generación en generación.

La iniciativa legislativa, liderada por la senadora Sandra Ramírez y respaldada por organizaciones comunitarias, panaderos y autoridades locales, no solo apunta a un reconocimiento simbólico, sino a convertir la tradición gastronómica en una oportunidad de desarrollo económico para el municipio y el departamento.

La garulla soachuna es mucho más que un producto de panadería. Su elaboración artesanal, basada en ingredientes como harina de maíz, queso campesino, mantequilla y huevos, se ha mantenido intacta durante décadas. El amasado manual y el horneado en hornos de leña le dan un sabor y una textura que la han convertido en un emblema de la identidad local.

El proyecto que busca declarar la garulla como patrimonio cultural ya superó un paso clave: fue aprobado en tercer debate por la Comisión Sexta del Senado. Ahora, solo resta la discusión en plenaria para que, de ser avalado, pase a sanción presidencial y se convierta en ley.

Entre los puntos más relevantes de la propuesta se encuentra la creación de un Plan Especial de Salvaguardia, que estaría liderado por el Ministerio de las Culturas, en articulación con la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de Soacha. Este plan incluiría acciones de formación, promoción, fortalecimiento productivo y visibilización del amasijo a nivel nacional.

Además, el proyecto propone establecer el 2 de mayo como el Día de la Garulla Soachuna, con el fin de impulsar actividades culturales, gastronómicas y educativas que refuercen su valor patrimonial.

De convertirse en ley, el reconocimiento tendría efectos directos en la economía local. Panaderos artesanales y pequeños productores podrían acceder a programas de capacitación, incentivos y espacios de comercialización, fortaleciendo la cadena productiva y generando nuevas fuentes de ingreso.

El sector gastronómico y turístico también se vería beneficiado. Restaurantes, hoteles y emprendimientos locales tendrían la oportunidad de incorporar la garulla en sus propuestas culinarias, promoviendo rutas gastronómicas y experiencias asociadas a la identidad de Soacha.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *