
El cantante de música popular Yeison Jiménez vivió un fin de semana de alta exigencia que terminó afectando su salud. El artista tuvo dos presentaciones seguidas en Bogotá y Soacha el sábado 29 de noviembre, fecha en la que su agenda estuvo completamente copada por la llegada de la temporada decembrina.
Durante el evento Megaland, realizado en el estadio El Campín, Jiménez interpretó sus éxitos ante miles de asistentes y cumplió su show sin contratiempos. Sin embargo, apenas abandonó el escenario, el intérprete de ‘Aventurero’ tuvo que ser trasladado de inmediato a una ambulancia ubicada detrás del estadio.
Según información revelada por el programa Lo Sé Todo, el cantante sufrió una descompensación justo al terminar su presentación. Un equipo médico lo atendió rápidamente dentro de la ambulancia, reaccionó bien a los medicamentos y logró estabilizarse sin mayores complicaciones.
A pesar del susto, horas más tarde Yeison viajó al municipio de Soacha, donde cerró el Super Concierto en el estadio Luis Carlos Galán, compartiendo tarima con artistas como Ciro Quiñónez, El Charrito Negro y Andrés Franco. En videos publicados en sus redes sociales se vio que mantuvo la energía habitual para cumplirle al público.
Hasta el momento, el cantante de 34 años no ha emitido un comunicado oficial sobre su estado de salud.
El antecedente de salud que enfrenta Yeison Jiménez
A comienzos de este año, el artista reveló que fue diagnosticado con queratocono, una condición ocular que adelgaza progresivamente la córnea y aumenta la sensibilidad a las luces fuertes, un factor que afecta directamente su labor en los escenarios y estudios de televisión.
Jiménez explicó que esta enfermedad ha avanzado debido a la constante exposición a iluminación intensa. Incluso mencionó que, para tratarla, deberá someterse a un trasplante de córnea en los próximos años. Por recomendación médica, el cantante ha optado por usar gafas oscuras con mayor frecuencia para proteger su visión.
De acuerdo con información especializada, el queratocono suele aparecer entre la adolescencia tardía y los 30 años, y progresa lentamente durante una década o más, generando visión distorsionada y alta sensibilidad al brillo.
