Un nuevo informe ambiental reveló que el aire en la Bogotá rural podría estar cargando más que polvo: la CAR investiga el papel de las ladrilleras.

Un nuevo informe ambiental reveló que el aire en la Bogotá rural podría estar cargando más que polvo: la CAR investiga el papel de las ladrilleras.

Durante el tercer trimestre de 2025, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) reportó un comportamiento general favorable en la calidad del aire en su jurisdicción. Sin embargo, una estación en particular —Bogotá rural, sector Mochuelo— encendió las alarmas al registrar picos de contaminación asociados a la actividad industrial que se concentra en esa zona.

Los datos recolectados por las 28 estaciones de monitoreo en 25 municipios evidencian que, si bien las lluvias de agosto ayudaron a mantener controladas las concentraciones de material particulado (PM2.5 y PM10), septiembre mostró un leve incremento por la reducción de las precipitaciones. En Mochuelo, este aumento fue más notorio, lo que llevó a los técnicos a identificar posibles fuentes locales de emisión.

Ladrilleras y hornos bajo revisión por calidad del aire

La CAR explicó que en esta área confluyen varias ladrilleras y pequeñas industrias que utilizan combustibles sólidos y operan en un valle rodeado de montañas, lo que dificulta la dispersión del material particulado y favorece su acumulación en la atmósfera. En días sin viento ni lluvia, la concentración de contaminantes tiende a elevarse por encima de los límites permitidos.

“Durante el tercer trimestre del año, la calidad del aire en la jurisdicción de la CAR se mantuvo en niveles favorables. Sin embargo, la estación Bogotá Rural Mochuelo fue la única que registró picos por encima del límite permitido, debido principalmente a las industrias locales y a las condiciones topográficas que impiden la correcta dispersión de contaminantes”, explicó el director general de la entidad, Alfred Ignacio Ballesteros.

El material particulado fino PM2.5 —partículas 100 veces más delgadas que un cabello humano— mantuvo niveles de calidad “Buena” en la mayoría de las estaciones, con excepción de Mochuelo, donde los valores superaron levemente los límites durante el 6,5% del tiempo monitoreado. Aunque la variación no representa un riesgo inmediato, sí alerta sobre un patrón sostenido de contaminación industrial.

En otros puntos de la jurisdicción, la calidad del aire se mantuvo dentro de los límites establecidos por la normativa ambiental. La CAR también registró episodios menores de polvo proveniente del Sahara en agosto, pero estos no tuvieron impacto significativo.

La entidad aseguró que el Sistema de Vigilancia de la Calidad del Aire (SVCA) seguirá monitoreando en tiempo real las condiciones atmosféricas para orientar decisiones de control y mitigación. Además, reiteró su compromiso con la protección de la salud pública y el ambiente, invitando a la ciudadanía a adoptar prácticas que reduzcan las emisiones domésticas y vehiculares.

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