En el lugar se hallaron aves con señales de maltrato. Las autoridades investigan la tenencia ilegal de fauna silvestre en Cundinamarca
En zona rural del municipio de Subachoque, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), junto con la Policía Nacional, descubrió un caso de presunto maltrato y aprovechamiento ilegal de fauna silvestre. El operativo se desarrolló en un restaurante campestre donde las autoridades encontraron varias aves nativas confinadas en jaulas y corrales improvisados.
Entre los ejemplares hallados se encontraban guacharacas colombianas, torcazas, un pato careto y dos pisingos, a los que les habrían mutilado las alas para evitar que escaparan. Según los técnicos de la CAR, algunas de estas especies están incluidas en los apéndices de la Convención CITES, lo que implica un alto nivel de protección.
“Nos encontramos con una escena dolorosa que no solo evidencia una ilegalidad ambiental, sino también crueldad. A un par de patos les habían amputado las alas para impedirles volar”, señaló el director de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros.
Durante la inspección también se detectó la presencia de 15 aves exóticas —entre ellas pavos reales, faisanes y un avestruz— que permanecían encerradas en espacios reducidos. El propietario del lugar no presentó permisos que autorizaran la tenencia de estas especies.
Las aves silvestres fueron trasladadas al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de la CAR, ubicado en Tocaima, donde recibirán atención veterinaria y rehabilitación. Tres personas fueron capturadas en flagrancia y puestas a disposición de la Fiscalía.
La autoridad ambiental reiteró que la tenencia y el comercio de fauna silvestre son prácticas ilegales que pueden acarrear sanciones de hasta 100.000 salarios mínimos, además de procesos penales.
