Las autoridades reportaron un incremento en las incautaciones de estupefacientes en la vía al Llano. En uno de los más recientes operativos, un bus intermunicipal fue sorprendido con 266 paquetes de cocaína.
Ni los cierres ni los desvíos en la vía al Llano han frenado el paso del narcotráfico. En los últimos días, la Policía Nacional ha logrado frustrar varios intentos de transporte de cocaína por este corredor, que sigue siendo uno de los puntos clave de conexión entre los Llanos Orientales y la capital del país.
El más reciente caso ocurrió en el kilómetro 22+400, en el sector Alto de la Cruz, municipio de Cáqueza (Cundinamarca). Allí, uniformados de la Policía de Tránsito detuvieron un bus intermunicipal ante sospechas de carga ilegal. Tras la inspección, los agentes encontraron 266 paquetes de clorhidrato de cocaína cuidadosamente ocultos.
El conductor, Álvaro Merari Bastidas Portillo, de 51 años, fue capturado y puesto a disposición de la Fiscalía. Según las autoridades, el hombre ya tenía antecedentes por tráfico de estupefacientes.
Más de una tonelada incautada en una semana
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, confirmó que durante las últimas semanas las incautaciones en la vía al Llano “han venido en aumento”, al igual que el flujo de drogas ilícitas que buscan ingresar a Bogotá y al departamento. Tan solo el pasado 8 de octubre, en un operativo de la Policía de Tránsito del Meta, se decomisó más de una tonelada de cocaína transportada en un vehículo de carga.
Mientras tanto, el cierre del corredor principal y los desvíos establecidos han complicado la movilidad. Según Colfecar, los trayectos que antes duraban cuatro horas hoy pueden tardar entre 14 y 16 horas, generando pérdidas diarias de hasta $1.500 millones para el sector de transporte de carga.
El Ministerio de Transporte y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) definieron nuevos horarios de movilidad con restricciones de carga entre medianoche y mediodía, y pasos reversibles en la tarde para intentar reducir la congestión.
