Un nuevo llamado de atención hizo la CAR a los curtidores, tras evidenciar incumplimientos en los compromisos ambientales pactados para reducir la contaminación del río Bogotá.
La Corporación Autónoma Regional (CAR) de Cundinamarca realizó el miércoles 8 de octubre una mesa de trabajo con los propietarios de curtiembres, con el propósito de hacer seguimiento al cumplimiento de los compromisos ambientales para mitigar la contaminación sobre el río Bogotá. Sin embargo, el encuentro terminó con un fuerte llamado de atención a los industriales del cuero de Villapinzón y Chocontá.
Solo 40 de 110 curtidores respondieron al llamado
Según explicó el director de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, hubo gran inconformidad por la baja asistencia de los empresarios, pues de las 110 curtiembres citadas únicamente 40 asistieron. Además, señaló que aunque más de 50 compañías tienen permisos de vertimientos, no se evidencia una mejora en la calidad del afluente.
“Qué tristeza que en mis últimos recorridos he visto que el río está igual o peor que hace 15 años y me pregunto: ¿sirvió de algo otorgar 54 permisos? ¿O simplemente se están usando para evadir los operativos de control y decir ‘somos legales’?”, cuestionó Ballesteros.
El director también reveló que, junto con la Fiscalía General de la Nación, se adelantan investigaciones sobre un presunto comercio irregular de certificaciones de manejo de vertimientos. Algunas curtiembres estarían adquiriendo estos documentos de empresas ubicadas en otras regiones del país para aparentar legalidad.
En la mesa de trabajo participaron diputados de Cundinamarca, funcionarios de la Gobernación y autoridades municipales, quienes acordaron fortalecer los operativos de control ambiental y las verificaciones sobre las plantas procesadoras.
Ballesteros advirtió que la CAR continuará con sus acciones de vigilancia y sanción mientras se avanza en la articulación con otras entidades. “Seguiremos actuando con la autoridad que nos corresponde, porque el río Bogotá no puede seguir siendo víctima de la indiferencia”, concluyó.
¿Ustedes le darían a beber a sus hijos un vaso del agua que sale de sus curtiembres?💧😔
— Alfred Ballesteros Alarcón (@Alfred_Balle) October 10, 2025
Esa fue la interrogante que le hicimos a los curtidores de Villapinzón y Chocontá por los daños que su actividad sigue causando al río Bogotá.
El llamado que hacemos desde la autoridad… pic.twitter.com/G4H19tKkIT
