Un operativo rutinario en la Terminal del Salitre dio un giro inesperado cuando una uniformada tuvo que intervenir de manera poco común para proteger a una bebe recién nacida.
El llanto desesperado de una recién nacida en la Terminal de Transporte del Salitre terminó con un gesto inesperado: una uniformada del Grupo de Infancia y Adolescencia la amamantó para calmar su hambre y protegerla en un momento crítico.
Todo ocurrió durante un patrullaje preventivo cuando los uniformados fueron alertados por una menor sobre el llanto incesante de la bebé. Al llegar al lugar, encontraron a un hombre que decía ser su tío cargándola en posición riesgosa y sin poder darle la atención que necesitaba.
El acto de amor que salvo la bebé
En medio de la urgencia, la mujer policía no dudó en actuar. Movida por su instinto de protección, le ofreció leche materna a la pequeña, garantizando su alimentación inmediata mientras se resolvía la situación familiar.
La intervención también dejó en evidencia que los acompañantes no tenían documentación que acreditara el parentesco con la bebé, lo que obligó a dejarla a disposición de la autoridad administrativa competente para el restablecimiento de sus derechos.
La Policía Nacional resaltó este hecho como muestra del compromiso de sus uniformados con la protección integral de niños, niñas y adolescentes, destacando que, más allá de los procedimientos, son los gestos humanos los que marcan la diferencia en situaciones de vulnerabilidad.
