En Bogotá, un joven de 15 años murió tras un enfrentamiento entre hinchas de Santa Fe; la disputa comenzó por el color de una gorra, dejando otra persona herida
Un grupo de hinchas atacó a dos adolescentes que salían de una fiesta de 15 años, porque uno de ellos llevaba puesta una gorra con los colores de otro equipo. Lo que parecía un simple roce derivó en una agresión con armas blancas que dejó un joven muerto y otro gravemente herido.
Cristian Andrés Staizon Ramírez, de 15 años, recibió múltiples puñaladas que comprometieron órganos vitales como el riñón, el hígado y el intestino delgado. A pesar de haber sido sometido a cirugía, su estado se mantuvo crítico hasta que falleció el domingo 24 de agosto. Su acompañante, también menor de edad, sufrió seis puñaladas, una de ellas que afectó su pulmón, y permaneció tres días hospitalizado con hemorragia interna.
Una gorra que desató el caos por parte de los hinchas de Santa Fe
El ataque no fue un hecho aislado: mientras los agresores actuaban, varios cómplices observaban desde el exterior, lo que evidencia una acción coordinada. Los familiares de las víctimas denunciaron presunta negligencia por parte de las autoridades, ya que, aunque los agresores fueron llevados a la Unidad de Reacción Inmediata (URI), se les negó a los familiares la posibilidad de interponer formalmente la denuncia, alegando que no habían estado presentes durante el ataque.
Los allegados del joven fallecido aseguraron que la agresión se produjo de manera repentina. Según el testimonio del tío de Cristian, los hinchas de Santa Fe se abalanzaron sobre los menores al ver la gorra verde con blanco de uno y la blanca con azul de otro, sin mediar palabra. Este episodio refleja cómo la intolerancia deportiva puede derivar en violencia extrema, dejando secuelas irreversibles para las familias involucradas.
La comunidad y las familias afectadas exigen a las autoridades que se investigue a fondo y se haga justicia, para evitar que un objeto trivial, como una gorra, pueda nuevamente desencadenar hechos tan graves. Además, este caso abre la alerta sobre la necesidad de prevenir la violencia en espacios públicos y eventos deportivos, donde la rivalidad entre hinchas puede terminar en tragedia.
