El recrudecimiento del conflicto armado que vive por estos días el Magdalena Medio no solo ha golpeado a la población civil con desplazamientos y confinamientos. Una de sus más recientes víctimas hace parte de la fuerza pública y tiene cuatro patas.
Se trata de Sansón, un perro belga malinois de cinco años entrenado en la detección de explosivos, que perdió una de sus extremidades al activar una mina antipersonal mientras adelantaba labores de reconocimiento y control territorial en la vereda La Raya, en el municipio de Yondó (Antioquia).
El artefacto, según las autoridades, habría sido instalado por integrantes del frente Édgar Amílkar Grimaldo Barón del ELN. La acción del canino permitió salvar la vida de un grupo de 36 soldados que participaban en la operación en la zona.
“En el momento que yo lo mando a él, en su búsqueda, me da el positivo de que por ahí en esa zona donde estaba buscando, precisamente, podría haber algún método explosivo. En el momento en que él se va a sentar, a dar el positivo de que ahí se encontraba el artefacto, lamentablemente, al sentarse lo accionó”, relató uno de los uniformados.
