La comunidad Emberá, que permanecía en asentamientos precarios en la UPI La Rioja y el Parque Nacional, será trasladada al predio del Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal (Idpac) en Ciudad Salitre, en cumplimiento de una orden del Tribunal de Cundinamarca, pese a las protestas de los residentes del sector.

La decisión fue confirmada por Isabelita Mercado, consejera de Víctimas, Paz y Reconciliación del Distrito, quien explicó que el fallo judicial obliga al Distrito a reubicar a las más de 1.100 personas indígenas debido a las graves condiciones de hacinamiento y problemas de salud pública que enfrentan en los actuales lugares de refugio.

“El Idpac de Salitre es el único lugar que cumple con las condiciones correctas para el traslado de la comunidad. Además, permite distribuirlos en espacios distintos para evitar conflictos internos”, señaló Mercado.

Oposición de los vecinos
La reubicación ha generado rechazo entre los residentes de Ciudad Salitre, quienes desde la noche del martes realizaron protestas y radicaron una solicitud formal ante la Secretaría de Gobierno para descartar el predio como sitio de asentamiento.

En el documento, los vecinos argumentaron que la presencia de la comunidad Emberá podría traer “afectaciones en materia de seguridad, salubridad y convivencia”, recordando las tensiones vividas en otros sectores de la ciudad cuando han sido alojados temporalmente.

“Es inadecuado contemplar su utilización para ubicar poblaciones con antecedentes de alta vulnerabilidad y conflictividad”, manifestaron los habitantes en su petición.

Un predio con condiciones adecuadas
Según explicó la consejera, el predio del Idpac no solo cumple con los requisitos técnicos exigidos por el fallo judicial, sino que también permite separar a las distintas subcomunidades Emberá, quienes mantienen tensiones internas.

Por ahora, el Distrito continúa adelantando el proceso de traslado en coordinación con los voceros indígenas, quienes ya dieron su visto bueno al sitio elegido, mientras las autoridades locales y los vecinos intentan llegar a acuerdos para mitigar el impacto en el barrio.

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