Un nuevo escándalo de crimen organizado desde centros penitenciarios sacude a la capital. Las autoridades desmantelaron un ‘call center’ ilegal que operaba desde las celdas del pabellón de La Picota, una de las cárceles más reconocidas de Bogotá. Según la investigación, el grupo de reclusos involucrado habría estado extorsionando a ciudadanos mediante llamadas telefónicas, haciéndose pasar por funcionarios de la Policía y de la Fiscalía.

Durante un allanamiento al interior del penal, las autoridades incautaron una impresionante cantidad de elementos tecnológicos y de uso prohibido:

  • 40 celulares
  • 60 tarjetas SIM
  • 30 cargadores
  • 15 cables USB
  • 18 armas cortopunzantes
  • 5 libretos con guiones de extorsión
  • Bebidas alcohólicas y estupefacientes

Con esta infraestructura clandestina, los internos lograban establecer comunicaciones con sus víctimas y realizar extorsiones telefónicas que les dejaban ganancias criminales de hasta $250 millones de pesos mensuales, según informó la Fiscalía.

El método era claro: los delincuentes llamaban a ciudadanos desde la cárcel haciéndose pasar por agentes de la Fuerza Pública o fiscales, informando falsamente sobre supuestos procesos judiciales o capturas de familiares. Para “ayudar” a resolver el caso, exigían pagos inmediatos mediante transferencias electrónicas.

Este tipo de engaño ya ha sido documentado en otros centros penitenciarios del país, pero el caso de La Picota llamó la atención por el nivel de organización interna y las sumas de dinero recaudadas.

fuente: BLU RADIO

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