La administración distrital de Bogotá continúa liderando esfuerzos para acompañar a la comunidad indígena Emberá, que durante los últimos años ha permanecido en la ciudad en condición de desplazamiento. Aunque el Distrito ha adelantado acciones significativas para garantizar el retorno y reubicación de las familias, ha señalado con preocupación que el Gobierno Nacional no ha cumplido en su totalidad los compromisos adquiridos en este proceso.
Desde hace varios meses, el Distrito ha trabajado de manera articulada con entidades nacionales y representantes indígenas, promoviendo condiciones dignas para el retorno voluntario de cientos de personas Emberá a sus territorios ancestrales en los departamentos de Risaralda y Chocó. Estas acciones han incluido valoraciones médicas, seguimiento psicosocial, transferencias monetarias condicionadas, y la formalización de acuerdos de voluntariedad para facilitar el regreso a sus comunidades de origen.
Sin embargo, pese a los esfuerzos locales, la Alcaldía de Bogotá ha alertado sobre la falta de continuidad en el proceso por parte del Gobierno Nacional. Según información proporcionada por la Unidad para las Víctimas, no existen planes concretos para nuevos retornos en lo que resta de 2025, lo cual ha generado preocupación entre las autoridades distritales y las familias indígenas que aún permanecen en alojamientos temporales.
El alcalde Carlos Fernando Galán ha sido enfático al afirmar que el Distrito no puede asumir por sí solo las cargas financieras y logísticas que implica la permanencia prolongada de estas comunidades en Bogotá. En ese sentido, ha solicitado al Ejecutivo Nacional asumir la financiación de los alojamientos y reactivar los planes de retorno y reubicación, con un enfoque diferencial que respete la identidad cultural de los Emberá.
Actualmente, alrededor de 800 personas ya han retornado a sus territorios gracias a los primeros avances del proceso. No obstante, aún quedan varias familias a la espera de soluciones definitivas. La administración distrital insiste en la necesidad de fortalecer la corresponsabilidad entre niveles de gobierno, con el fin de evitar la vulneración de derechos, especialmente en menores de edad y mujeres embarazadas, quienes constituyen una parte significativa de esta población.
Bogotá reafirma su compromiso con el bienestar de los pueblos indígenas, pero reitera que se requiere de una acción conjunta y efectiva del Gobierno Nacional para garantizar que las medidas adoptadas sean sostenibles, justas y respetuosas de las condiciones sociales, económicas y culturales de los Emberá.

