Tras el hundimiento de la reforma laboral, el Gobierno Nacional informó sobre las medidas que adoptará para garantizar la protección de los derechos de los trabajadores en Colombia.
El proyecto fue archivado luego de que ocho senadores presentaran una ponencia en su contra. La decisión final se tomó el martes 18 de marzo, durante el tercer debate en la Comisión Séptima del Senado, donde obtuvo ocho votos a favor de su archivo y seis en contra.
Uno de los principales cuestionamientos a la reforma estuvo relacionado con su impacto económico en el sector empresarial. Entre las propuestas más polémicas figuraba el cambio en la jornada nocturna, que pasaría a iniciar a las 7:00 p. m. en lugar de las 9:00 p. m., lo que implicaría un recargo del 25 % en los salarios de quienes trabajaran después de esa hora. También se contemplaba un aumento en la remuneración por laborar en días festivos o de descanso obligatorio, pasando del 75 % al 100 %.
Los senadores que respaldaron el archivo del proyecto fueron Ana Paola Agudelo, Esperanza Andrade, Alirio Barrera, Berenice Bedoya, Nadia Blel, Honorio Henríquez, Miguel Ángel Pinto y Lorena Ríos. En contraste, Wilson Arias, Aabián Díaz, Omar Restrepo, Norma Hurtado, Martha Peralta y Ferney Silva votaron en contra de su eliminación.
A pesar de las críticas que llevaron a su hundimiento, los impulsores de la reforma defendieron que su objetivo era fortalecer y restablecer los derechos laborales, en concordancia con tratados y convenios internacionales.
