El primer tren de la Línea 1 del Metro de Bogotá avanza en su proceso de ensamblaje y tiene previsto llegar a la ciudad en septiembre de 2025. Su arribo marcará un hito en el desarrollo de este sistema de transporte, ya que permitirá el inicio de pruebas técnicas en el patio taller de Bosa, donde se evaluará su desempeño antes de la fase operativa.
La Empresa Metro de Bogotá (EMB) informó que la Línea 1 contará con una flota de 30 trenes, cada uno conformado por seis vagones con capacidad total para transportar hasta 1.800 pasajeros. De este número, 252 podrán viajar sentados en espacios acondicionados para mayor comodidad, con áreas específicas destinadas a personas con discapacidad, mujeres embarazadas y adultos mayores.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, presentó recientemente imágenes del primer tren, actualmente en ensamblaje en China, y destacó la importancia de este avance para la movilidad de la capital. En su mensaje a la ciudadanía, reafirmó el compromiso con la modernización del transporte público y aseguró que la llegada de este tren representa un paso fundamental en la materialización del proyecto.
Una vez en Bogotá, el tren será sometido a pruebas de rodaje en dos puntos clave: el patio taller de Bosa y el ramal técnico del viaducto, cercano a la primera estación de la línea. Estas evaluaciones permitirán verificar su rendimiento y ajustar cualquier aspecto técnico antes de la puesta en marcha del sistema.
De acuerdo con la información proporcionada por la EMB, los trenes de la Línea 1 operarán con una velocidad comercial promedio de 42,5 km/h y circularán en ambas direcciones sobre vías independientes. Además, estarán equipados con un sistema de conducción automática sin operador a bordo, el cual será monitoreado en tiempo real desde el Centro de Control Operacional (CCO), garantizando así altos estándares de seguridad y eficiencia.
Uno de los aspectos más destacados de esta flota es su funcionamiento 100 % eléctrico, lo que contribuirá a la reducción de emisiones contaminantes y al cumplimiento de las metas ambientales de la ciudad. Con esta tecnología, el Metro de Bogotá no solo transformará la movilidad, sino que también impulsará un modelo de transporte sostenible, alineado con los compromisos de mitigación del cambio climático y mejora de la calidad del aire en la capital.
El avance en la fabricación de estos trenes refleja el progreso en la construcción de la Línea 1, un proyecto que busca revolucionar el sistema de transporte público de Bogotá y ofrecer una alternativa eficiente y moderna para los millones de ciudadanos que se beneficiarán de su operación en los próximos años.
