La familia de la víctima asegura que las agresiones por parte de su expareja llevan más de un año y que, pese a las denuncias y medidas de protección, el hombre volvió a resultar gravemente herido.
La familia de un hombre de 33 años denunció un nuevo episodio de violencia que, según aseguran, estaría relacionado con agresiones reiteradas por parte de su expareja desde 2024. El caso incluye antecedentes de ataques con arma blanca, daños a viviendas y una orden de alejamiento catalogada como de alto riesgo.
De acuerdo con el relato entregado por un familiar, quien pidió reserva de identidad, la situación comenzó luego de que el hombre decidiera terminar la relación sentimental. Desde entonces, afirma la familia, se habrían presentado amenazas y agresiones constantes.
“Ella le decía que si no iba a ser para ella, no iba a ser para nadie. Siempre lo atacaba en la cara y decía que no iba a descansar hasta verlo muerto”, aseguró el familiar.
Según la denuncia, los primeros hechos incluyeron daños a vehículos y a la vivienda de los padres de la víctima. Incluso, en una ocasión, la mujer habría sido capturada tras lanzar un vaso de cristal contra el hombre en presencia de uniformados de la Policía.
La familia también denunció agresiones contra otros integrantes del núcleo familiar. Uno de los casos más graves ocurrió en octubre de 2025, cuando, según el relato, la mujer ingresó a la vivienda y le propinó 11 puñaladas al hombre, tres de ellas de gravedad. La víctima tuvo que ser sometida a cirugía plástica y permaneció hospitalizada varios días.
Tras ese hecho, el caso quedó en conocimiento de la Fiscalía y se emitió una orden de alejamiento. Sin embargo, la familia sostiene que las agresiones continuaron.
“Ella le clonaba las redes sociales para saber dónde estaba. Él incluso se fue hacia Melgar y ella llegó hasta allá”, relató el denunciante.
El más reciente ataque, según la familia, ocurrió dentro de la vivienda donde el hombre permanecía oculto por seguridad. Allí habría sido sorprendido mientras estaba en la cocina. “Estaba sacando un vaso de agua de la nevera cuando apareció con dos cuchillos y comenzó a agredirlo”, afirmó el familiar.
Las heridas, según la denuncia, comprometieron el rostro, el pulmón, el hígado y parte de la zona abdominal. La familia aseguró que existen registros médicos y fotografías que documentan la gravedad del ataque.
Mientras el hombre continúa en recuperación, sus allegados piden mayores garantías de protección ante el temor de nuevos hechos de violencia.
Entrevista concedida a Citytv
