El barrio obtuvo su legalización urbanística mediante acto administrativo, un paso que redefine su futuro en materia de servicios, infraestructura y ordenamiento.
Después de años de espera, el barrio San Miguel, en la Comuna 2, ya no figura como asentamiento informal. La Resolución 0513, firmada el 25 de febrero de 2026, oficializó su legalización urbanística y cambió el estatus jurídico del sector.
El proceso arrancó en febrero de 2025, tras un recorrido institucional en el que la comunidad expuso los obstáculos que mantenían frenado el trámite. Desde entonces, se adelantaron mesas de trabajo, revisión de documentos, levantamientos técnicos y la recolección de soportes exigidos por la norma. Un año después, el acto administrativo convirtió ese proceso en realidad.
La legalización no es solo un papel. El área intervenida comprende 2 hectáreas y 2.332 metros cuadrados, de los cuales 3.299,95 m² quedaron definidos como zona de protección ambiental en la ronda del río Soacha y 5.080,16 m² fueron destinados a red vial, lo que permitirá organizar calles y mejorar la conectividad interna.
El trámite incluyó un levantamiento topográfico financiado por la comunidad, verificación técnica por parte de la Secretaría de Planeación y Ordenamiento Territorial y la aprobación de la propuesta urbanística por más del 51 % de los interesados, requisito clave para su viabilidad.
Con la formalización, San Miguel podrá avanzar en la gestión de servicios públicos, saneamiento básico y pavimentación bajo un marco legal claro. Además, se iniciará el proceso para obtener la personería jurídica del barrio y, junto con la Junta de Acción Comunal, se priorizarán proyectos que podrían ejecutarse en los 22 meses restantes de la actual administración.
Mientras tanto, otros 12 sectores urbanos y rurales del municipio están en estudio para evaluar si cumplen las condiciones necesarias para iniciar procesos similares de legalización.
