Luego de recibir golpes, descargas eléctricas y quedar herida, la víctima permaneció esposada durante cinco horas sin recibir atención médica oportuna.

Robin Santos Abreo y Jefferson Amaury Giraldo Orozco, fueron judicializados por su presunta responsabilidad en los delitos de tortura, abuso de autoridad y omisión de socorro.
Por los actos denigrantes e inhumanos a los que habría sido sometido, el pasado 21 de mayo, un hombre que permanecía privado de la libertad, en la Unidad de Protección de Personas Privadas de la Libertad (UPPL) en Manizales fueron judicializados los subintendentes de la Policía Nacional Robin Santos Abreo y Jefferson Amaury Giraldo Orozco.

Los elementos probatorios recopilados por la Fiscalía y una denuncia recibida de la Personería Municipal dan cuenta de que, al término de la jornada de visitas familiares, los policías presuntamente esposaron a la víctima, la trasladaron a un área sin cámaras de seguridad y la golpearon.

Aprovechando el estado de indefensión en el que estaba el hombre, al parecer, le propinaron varias descargas eléctricas en el cuello y la espalda con un dispositivo tipo taser, mientras le gritaban frases humillantes. Posteriormente, lo mantuvieron esposado durante cinco horas sin brindarle atención médica.

Finalmente, con el cambio de turno, la persona afectada por estos policías, fue asistido. Los dos uniformados no rindieron informe de lo sucedido ni reportaron el uso de la pistola de electrochoques.

En ese sentido, una fiscal especializada de Caldas les imputó los delitos de tortura agravada, abuso de autoridad por acto arbitrario e injusto y omisión de socorro. Los subintendentes no aceptaron los cargos

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