Una tragedia sacude al municipio de Chiscas, Boyacá, donde la comunidad permanece en shock tras la muerte de Liliana Cruz, una joven trabajadora social de 25 años que falleció en la noche del miércoles 19 de noviembre.
Según las primeras versiones, el disparo que la mató habría sido realizado de forma accidental por su esposo, el subteniente Haminton Ruiz, comandante de la Estación de Policía del municipio. El hecho ocurrió dentro de su vivienda, donde residían desde hace pocas semanas.
Un disparo accidental habría causado la muerte
De acuerdo con el abogado del oficial, Diego Cocunubo, todo se trató de un accidente derivado de un error en la manipulación del arma de dotación. En medios locales como Boyacá 7 Días se informó que el subteniente tenía en sus manos un fusil tipo Galil, asignado justamente por las condiciones de seguridad de la región.
Mientras manipulaba el arma, esta se habría accionado de manera involuntaria, impactando a Liliana y causándole la muerte de inmediato. El proyectil salió del fusil oficial entregado al uniformado y terminó siendo letal.
Dolor en la comunidad
Chiscas, un municipio ubicado a casi nueve horas de Bogotá, ha expresado su profundo pesar por la tragedia. La pareja llevaba poco tiempo en la localidad, pero su muerte ha generado solidaridad y conmoción entre los habitantes.
Ahora, las autoridades avanzan en la recopilación de pruebas para determinar con exactitud qué sucedió y confirmar si el disparo fue, efectivamente, accidental
