El caso del brutal asesinato de Harold Aroca, el joven de 16 años encontrado muerto en una zona boscosa de Bogotá, dio un nuevo giro judicial. En las últimas horas, las autoridades confirmaron la captura de un segundo implicado, conocido con el alias de ‘Chará’, quien ahora deberá responder por homicidio agravado, secuestro y tortura.
El alcalde Carlos Fernando Galán anunció el avance del proceso y destacó que este nuevo detenido habría hecho parte del grupo que retuvo y agredió al menor el pasado 5 de agosto, en el barrio Los Laches, localidad de Santa Fe. Ese día, Harold fue visto con vida por última vez.
Paralelo al avance contra alias ‘Chará’, un juez de control de garantías ordenó enviar a prisión a Anderson Santiago Pinzón Pedraza, señalado como uno de los principales responsables del crimen. Según la Fiscalía, el joven fue retenido en un parque del sector por varios hombres y trasladado por la fuerza a otro punto del barrio, donde fue sometido a tortura y posteriormente atacado con un arma de fuego.
Durante las audiencias, la fiscal del caso reveló la gravedad de las agresiones:
“El joven presentaba cuatro heridas con proyectil de arma de fuego, lesiones abrasivas y hematomas en cuello, rostro y manos compatibles con tortura física (…) También sufrió sofocaciones previas a su muerte. La causa del fallecimiento fue trauma craneoencefálico severo y heridas múltiples de arma de fuego”.
El cuerpo de Harold fue hallado cuatro días después en una zona boscosa, con evidentes signos de violencia.
De acuerdo con la investigación, el homicidio habría sido una retaliación luego de que Harold hiciera comentarios sobre actividades ilegales de una organización criminal que opera en la zona. La Unidad Especial de Investigación de Delitos contra Niños, Niñas y Adolescentes imputó cargos por:
- Homicidio agravado
- Tortura agravada
- Secuestro simple
- Fabricación, tráfico o porte de armas de fuego
Aunque Pinzón Pedraza no aceptó los cargos, la juez determinó que la gravedad del caso y el riesgo para la comunidad ameritaban medida de aseguramiento en un centro carcelario mientras avanza el proceso.

