Después de más de 36 horas de intensa búsqueda, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de una de las tres personas desaparecidas tras la creciente súbita que arrastró un vehículo familiar en Silvania, Cundinamarca. El descubrimiento se produjo en el río que atraviesa la zona de Las Granjas, a pocos kilómetros del Club del Bosque, uno de los puntos críticos donde se mantenían los operativos por el fuerte aumento del caudal.

El Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca informó que unidades del Ejército Nacional, el Grupo Ponalsar y los bomberos de Silvania continúan en la zona para encontrar a las dos personas que aún permanecen desaparecidas. Se espera la llegada del CTI de la Fiscalía para adelantar la identificación formal. Sin embargo, las primeras hipótesis apuntan a que el cuerpo sería el de Manuela Sofía, la joven de 16 años que viajaba en la camioneta y nieta de Segundo Villota, el conductor que perdió la vida en el mismo sitio la noche de la tragedia.

En el vehículo también se movilizaban Teresa Escandón, esposa de Segundo, y Ana Lucía Villota, su hija. Ambas continúan desaparecidas. La única sobreviviente fue Sara Villota, nieta del hombre fallecido, quien logró salir del vehículo luego de que el creciente rompiera uno de los vidrios. Según su testimonio, intentó sujetar a su hermana, pero la fuerza del agua las separó. Las autoridades califican su supervivencia como “un milagro”, pues fue encontrada en una de las orillas de la quebrada tras ser arrastrada por la corriente.

La familia relata los últimos minutos antes de la tragedia

Los Villota regresaban de su finca, un espacio que habían adquirido recientemente como refugio para perros abandonados. Viajaban cada ocho días para revisarlo, limpiarlo y atender a los animales.

A las 9:02 p.m., la familia recibió el último mensaje de una de las ocupantes del vehículo: “Estamos pasando por Piedra Pintada”, un punto de referencia habitual en su recorrido. Minutos después, la creciente súbita alcanzó niveles superiores a 6 metros, arrastró la camioneta y la hizo girar varias veces antes de que fuera succionada bajo un puente.

La sobreviviente, en medio del llanto, relató a sus familiares: “Se rompió el vidrio de atrás. Yo salí… salí con mi hermana de la mano y se me soltó”.

Los operativos continúan en la zona para dar con el paradero de las dos mujeres que siguen desaparecidas.

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