El hallazgo de un desvío ilegal de agua en Cundinamarca destapó un nuevo uso indebido del recurso
Lo que parecía un cauce natural terminó revelando una estructura improvisada con canalizaciones y mangueras que redirigían el agua hacia un cultivo de fresas. La alteración del cauce no solo modificaba el recorrido natural del recurso, sino que además ponía en riesgo la disponibilidad para la comunidad vecina y los ecosistemas de la zona.
Durante el operativo, funcionarios de la Corporación Autónoma Regional (CAR) constataron que no existía permiso alguno para el aprovechamiento del agua, lo que convierte la práctica en un uso irregular. El caso fue remitido a los procesos sancionatorios correspondientes, que podrían incluir multas de varios cientos de salarios mínimos.
La CAR advirtió que este tipo de intervenciones se han vuelto frecuentes en el departamento, especialmente en medio de la temporada de sequía que afecta a gran parte de Cundinamarca. La disminución de los caudales en ríos y quebradas está obligando a reforzar la vigilancia, ya que cada desvío ilegal incrementa la presión sobre un recurso que ya es escaso.
Impacto ambiental por escases de agua
Las autoridades ambientales recordaron que la captación no autorizada de agua no solo impacta el consumo humano, sino también la flora y la fauna que dependen directamente de estas fuentes. Además, recalcaron que, en épocas críticas, cualquier desvío irregular puede generar consecuencias mayores, como la reducción del suministro en los acueductos veredales y urbanos.
Por ahora, la investigación busca determinar quiénes estaban detrás del montaje y si existieron otros predios beneficiados. Mientras tanto, la CAR hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar situaciones similares y enfatizó que la protección de las fuentes hídricas es fundamental para enfrentar la crisis climática que atraviesa la región.
