Tres días después de su desaparición en Cajicá, las autoridades centran la búsqueda de Valeria Afanador en nuevas hipótesis, tras descartar que la menor hubiera caído al río.
La desaparición de Valeria Afanador mantiene en alerta a Cajicá. Tres días han pasado desde que se perdió su rastro y, aunque las primeras horas de búsqueda estuvieron enfocadas en el río que atraviesa el municipio, las autoridades confirmaron que esa hipótesis quedó descartada tras intensos operativos de rastreo en la zona.
Bomberos, Policía, Defensa Civil y organismos de socorro desplegaron drones, perros de búsqueda y brigadas que recorrieron varios tramos del afluente sin encontrar evidencia alguna de que la menor hubiera caído allí. Esa conclusión obligó a los equipos a redirigir los esfuerzos hacia otros escenarios que permitan esclarecer qué sucedió.
El caso ha despertado conmoción en la comunidad, que se ha sumado a las jornadas de búsqueda y ha organizado cadenas de oración para pedir por el regreso de Valeria. Sus familiares, en medio de la angustia, insisten en que no pierden la esperanza, aunque reconocen que la incertidumbre es cada vez más difícil de sobrellevar.
La investigación ahora se concentra en reconstruir los últimos momentos en que se tuvo contacto con la menor.
Las autoridades analizan testimonios, revisan cámaras de seguridad y contrastan versiones que permitan ubicar una nueva ruta de búsqueda. La prioridad es seguir cada pista con rigor, mientras la comunidad de Cajicá permanece a la expectativa de respuestas que aún no llegan.
