Debido al incremento significativo de emergencias derivadas de las intensas lluvias que azotan al departamento, las autoridades de Cundinamarca han declarado la calamidad pública. Esta medida fue adoptada luego de una preocupante acumulación de incidentes durante las últimas semanas.
En el mes de abril se reportaron cerca de 80 eventos críticos, entre deslizamientos, inundaciones y afectaciones a vías, producto de precipitaciones que superaron en un 50 % los niveles registrados en el mismo periodo del año anterior. Y solo en los primeros días de mayo ya se han presentado al menos 38 nuevas emergencias, lo que ha generado gran presión sobre los organismos de respuesta.
Ante esta situación, el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo tomó la decisión de activar esta declaratoria con el objetivo de facilitar la solicitud de apoyo ante la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Entre las prioridades se encuentran:
- La asignación de maquinaria amarilla para atender de manera oportuna las zonas afectadas.
- El acceso a un banco de materiales para llevar a cabo labores de mantenimiento o construcción en sectores que han resultado gravemente impactados.
Con esta acción, las autoridades buscan agilizar la respuesta institucional y garantizar la atención de las comunidades más vulnerables, mientras se mantiene activa la vigilancia en todo el territorio departamental ante la persistencia de las lluvias.
