En la localidad de Fontibón, específicamente en el barrio Modelia, al occidente de Bogotá, se presentó un grave hecho de violencia que dejó como resultado una mujer fallecida y otra gravemente herida.
De acuerdo con la información confirmada por la Policía Metropolitana de Bogotá, el responsable del ataque es un hombre que, al parecer, se encontraba bajo los efectos de sustancias alucinógenas en el momento en que agredió a las víctimas con un arma blanca.
El suceso ocurrió en plena vía pública, generando pánico entre los residentes del sector, quienes fueron testigos del acto violento y alertaron de inmediato a las autoridades. Las dos mujeres atacadas fueron atendidas por personal médico, pero lamentablemente una de ellas no resistió la gravedad de las heridas y perdió la vida. La segunda víctima fue trasladada a un centro asistencial, donde permanece bajo observación médica.
Las primeras versiones recopiladas por los investigadores indican que no se trató de un intento de hurto ni de un crimen con móviles económicos. Las autoridades descartaron rápidamente esta posibilidad, concluyendo que el agresor actuó de manera descontrolada e irracional producto del consumo de sustancias psicoactivas, lo cual habría desencadenado el ataque sin justificación aparente.
Este caso ha generado una profunda preocupación entre los habitantes del barrio Modelia y de otros sectores de la capital, quienes han manifestado su temor frente al aumento de episodios de violencia asociados al consumo de drogas. La comunidad ha solicitado mayor presencia de la Policía y medidas más efectivas para atender los problemas de salud mental, adicciones y seguridad ciudadana.
Por su parte, las autoridades aseguraron que continúan con las investigaciones para esclarecer todos los detalles del hecho y determinar con exactitud las condiciones en que se produjo el ataque. Además, reiteraron su compromiso con la protección de los derechos de las mujeres y con el fortalecimiento de las acciones preventivas en los territorios.
Este lamentable episodio no solo enluta a una familia, sino que también pone de relieve la urgencia de avanzar en políticas integrales que aborden el consumo problemático de sustancias, la violencia de género y la necesidad de una respuesta estatal más amplia para garantizar entornos seguros en las ciudades.

