En un hecho que ha causado conmoción en la ciudad de Riohacha, un grupo de al menos cuatro hombres fuertemente armados perpetró un asalto meticulosamente calculado dentro del aeropuerto local. Los delincuentes, quienes se desplazaban a bordo de una camioneta Toyota Prado de color blanco, irrumpieron por una de las entradas laterales del terminal aéreo, claramente escogida para evitar las zonas de mayor vigilancia y facilitar su acceso directo al objetivo.
Portando armas de alto poder, específicamente fusiles de largo alcance, y equipados además con granadas aturdidoras, los asaltantes avanzaron con determinación hasta el área donde se encontraba el dinero listo para ser embarcado. La carga, distribuida en aproximadamente doce tulas, contenía una remesa considerable de efectivo que tenía como destino la ciudad de Bogotá y sería transportada en un vuelo de la aerolínea Latam.
Los testigos del violento suceso describieron que la operación criminal fue ejecutada con una rapidez y coordinación sorprendentes. La explosión de las granadas de estruendo provocó confusión y temor entre quienes se encontraban en las inmediaciones, dejando a los presentes prácticamente paralizados ante la escena. La amenaza inminente de las armas largas, sumada al caos que generaron los estallidos, facilitó que los delincuentes tomaran el botín sin que se registraran enfrentamientos ni personas lesionadas, a pesar de la presencia de personal de seguridad privada en la zona.
Este hecho dejó una profunda huella emocional entre los testigos, muchos de los cuales aún no logran superar la impresión que les dejó el despliegue de violencia y estrategia por parte de los criminales. Una mujer, que presenció de cerca el asalto, expresó con angustia que jamás podrá borrar de su memoria el impacto que este acontecimiento tuvo sobre su hija, quien quedó profundamente afectada al vivir una experiencia tan aterradora.
Una vez consumado el robo, los asaltantes abandonaron el lugar utilizando la misma camioneta en la que habían llegado. Sin embargo, poco tiempo después, las autoridades hallaron el vehículo completamente incinerado en un sector cercano al aeropuerto. Todo indica que los delincuentes utilizaron esta táctica para desviar la atención de las fuerzas de seguridad, eliminando posibles pistas que facilitaran su rastreo. Además, se conoció que, en un movimiento igualmente calculado, los asaltantes habrían destruido parte del dinero robado mediante el fuego, posiblemente para reducir la carga o deshacerse de billetes marcados.
Por ahora, las autoridades continúan con las investigaciones correspondientes, mientras se analiza material de videovigilancia y se toman testimonios para tratar de reconstruir con exactitud la ruta de escape y el paradero de los responsables. La magnitud de este asalto ha generado alarma no solo entre la comunidad de Riohacha, sino también a nivel nacional, por la audacia y la logística evidenciada en la operación.
Las fuerzas del orden no descartan que detrás de este robo se encuentre una banda criminal organizada, dada la planificación y precisión con la que fue llevado a cabo el atraco. Se espera que en los próximos días se entreguen nuevos reportes sobre los avances de la investigación y que se logre la identificación plena de los autores materiales e intelectuales de este grave hecho.
