En medio de una semana marcada por la decisión del Senado de archivar la reforma laboral, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a pronunciarse sobre el futuro de sus iniciativas sociales. Durante un evento en Los Patios, Norte de Santander, el mandatario reiteró su defensa de la reforma a la salud, que está próxima a enfrentar su tercer debate en la Comisión Séptima del Senado, la misma instancia que rechazó la reforma laboral días atrás.
Desde el escenario, el jefe de Estado destacó varios aspectos de su política en materia de salud y lanzó fuertes cuestionamientos contra las Empresas Promotoras de Salud (EPS) y las gestoras farmacéuticas. Durante su discurso, Petro sostuvo que algunos de los cambios contemplados en su reforma pueden aplicarse sin necesidad de esperar la aprobación del Congreso, ya que la legislación vigente permite avanzar en ciertas modificaciones.
“No vamos a esperar al Congreso porque no lo necesitamos. Esto se puede hacer bajo las leyes actuales, solo se requiere audacia y decisión”, declaró el mandatario, sugiriendo que su gobierno impulsará la transformación del sistema de salud sin depender exclusivamente del trámite legislativo.
Las palabras del presidente están en línea con los anuncios previos tanto de él como de sus principales aliados en el gobierno y en el Congreso. En varias ocasiones han manifestado la intención de implementar algunos puntos de la reforma laboral a través de decretos, pese a que la propuesta fue archivada por la Comisión Séptima del Senado.
A esto se suma el llamado que ha hecho el Ejecutivo a la ciudadanía para movilizarse en las calles y participar en una consulta popular, con la que Petro espera obtener el respaldo de al menos 13 millones de personas a sus reformas sociales.
El presidente también se refirió a la situación financiera de las EPS y aseguró que su gobierno ha intervenido varias de estas entidades porque, según él, se estaban apropiando indebidamente de recursos públicos.
En este sentido, hizo énfasis en el caso de Nueva EPS, a la cual acusó de haber ocultado $5 billones en facturas y luego exigir que el Estado asumiera esa deuda. Ante esta situación, Petro fue enfático en su negativa de destinar más recursos públicos para cubrir esos pasivos.
“La sociedad colombiana, a través del Estado, no va a pagar esas deudas. Si los dueños de las EPS no tienen el dinero para cubrirlas, entonces vendan las clínicas. Nosotros se las compramos a buen precio para ponerlas al servicio de la sociedad colombiana”, afirmó el mandatario, planteando la posibilidad de que el gobierno adquiera infraestructura hospitalaria para integrarla al sistema de salud pública.
Las declaraciones de Petro refuerzan su postura de seguir adelante con sus reformas a pesar de los obstáculos en el Congreso. La combinación de acciones por decreto, el llamado a la movilización popular y la posibilidad de adquirir clínicas en crisis son parte de la estrategia con la que el gobierno busca avanzar en su agenda, en un contexto político cada vez más polarizado.
