En la Clínica San Luis de Bucaramanga, una bebé de seis meses permanece bajo estricta observación médica tras sufrir una grave agresión que la dejó con un trauma craneoencefálico. El incidente, ocurrido el pasado 13 de marzo, ha generado conmoción, especialmente porque el principal sospechoso del ataque es su propio padre, identificado como Wilkin Roney Durán García, subintendente de la Policía adscrito a Ocaña.
A pesar de la gravedad de sus heridas, el equipo médico informó que la menor logró ser extubada, lo que representa un avance en su recuperación. Sin embargo, su estado sigue siendo delicado y su pronóstico continúa reservado. Aunque la evolución ha sido positiva, los especialistas advierten que el proceso de recuperación será lento y requerirá seguimiento constante.
Según el parte médico de la clínica, la niña permanece dormida y, hasta el momento, no ha mostrado señales de querer despertar de manera espontánea. No obstante, ha reaccionado ante ciertos estímulos, lo que se considera un indicador alentador. También ha logrado movilizar sus extremidades y mantiene una respiración estable con el apoyo de oxígeno. Uno de los aspectos positivos en su evolución es que sus funciones renales están en condiciones normales, lo que ha sido interpretado como una señal favorable dentro de su complejo estado de salud.
El equipo de especialistas a cargo del caso explicó que la sedación a la que ha sido sometida la menor es un factor clave en su estado actual, por lo que es necesario darle tiempo para que su organismo procese los medicamentos antes de esperar una respuesta más activa. “Todavía sigue dormida, hay que darle tiempo a que reaccione ante todos los sedantes. La evolución es lenta, pero en mejores condiciones, sigue en ayuno”, detalla el reporte emitido por la Clínica San Luis.
Mientras la bebé sigue en tratamiento y observación, el caso ha causado indignación en la comunidad, que exige justicia y celeridad en el proceso judicial contra el presunto responsable. Las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar las medidas legales correspondientes. Entretanto, familiares y ciudadanos han expresado su preocupación y solidaridad con la menor, esperando que su recuperación continúe avanzando en los próximos días.

